Una sorpresa asiática

Posted By: MARC VILLANUEVA In: Relatos On: domingo, marzo 8, 2020 Comment: 0 Hit: 63

La mañana de domingo, Jorge estaba esperando en el parque, sentado en un banco de madera mirando a las personas pasar de un lado a otro.

La mañana de domingo, Jorge estaba esperando en el parque, sentado en un banco de madera mirando a las personas pasar de un lado a otro. Hacía dos días que había estado hablando por una app de citas con un chico muy guapo, originario de Corea del Norte, llamado Lee Min quien había visitado España para aprender un poco de español y de la cultura en general. Se iba pronto del país y había decidido probar algo más aparte de la gastronomía, más precisamente los hombre Españoles, que según le había dicho el chico norcoreano, tenían la sangre muy caliente.

Y vaya que Jorge se sentía muy caliente en ese momento mientras seguía esperando. Su norcoreano llegó un par de minutos después y con palabras torpes se disculpó por la tardanza mientras le regalaba a su chico español una sonrisa tan grande que sus ojos pequeños y lindos desaparecieron casi por completo debido al gesto.

Pasearon algunos minutos en los que caminaron hasta un café cercano, la química entre ambos era increíble y una parte muy profunda de Jorge se preguntaba cómo era hacerlo con un asiático, rápidamente se convenció de que sería igual a follar con cualquier persona, podía ser algo increíble, aceptable o simplemente un fracaso.

Antes de que pasara una hora, ambos estaba en el elevador de un hotel discreto ubicado cerca del café, Jorge se retorció un poco intentando reajustar un poco su erección, que insistía en empujar contra su cremallera con impaciencia. Apenas se abrió la puerta de la habitación, ambos comenzaron a besar con hambre, el cabello Lee Min era suave y listo, Jorge dejó que la yema de sus dedos se deleitaran con la suavidad de su cuero cabelludo, mientras su boca devorada los labios regordetes de Lee Min, los cuales parecían tan hambrientos con los del mismo Jorge.

Grande fue la sorpresa de Jorge cuando fue girado rápidamente, una mano firme lo desnudó con suavidad pero firmeza, la seguridad que exudaba el norcoreano era sorprendente y muy pronto Jorge le cedió el control de todo inmediatamente. Cuando sus pantalones cayeron al suelo junto a su broxers, Jorge se estremeció inmediamente, Lee Min se inclinó rápidamente y hundió la cara en el culo de Jorge, dándole un beso intenso en el ano, comiéndoselo y dilatándolo con la lengua, trabajando el lugar donde se quería meter profundamente.

El placer era tan intenso que Jorge comenzó a gemir y tocar su propia polla con urgencia, muy pronto la ropa de Lee Min cayó al suelo también y el sonido de un condón al ser abierto, otro beso intenso y rápido llegó antes que Lee Min entrará con facilidad en el culo dilatado de Jorge.

-          Joder – susurró Jorge cerrando los ojos.

-          Me encantan esa palabra – dijo Lee Min antes de comenzar a empujar.

Las embestidas llegaron con fuerza y los cuerpos comenzaron a perlarse de sudor debido al esfuerzo físico y el placer tan intenso. Lee Min lo follaba con fuerza, lo que distaba mucho de su aspecto casi femenino, follaba como un animal hambriento y el culo de Jorge se alzaba dispuesto a recibir cualquier cosa que le dieran.

Cuando acabaron ambos cayeron en la cama con la respiración agitada, Jorge se sorprendió a sí mismo pensando en que si los asiáticos follaban así, había estado perdiéndose de algo increíble.

FIN

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